La crisis de refugiados y la llegada de personas migrantes es uno de los retos que actualmente encara Europa, tanto en el plano inmediato como a largo plazo, puesto que son personas en una situación de gran vulnerabilidad que fácilmente pueden quedar excluidas de la sociedad. Sin embargo, esta situación puede ser también una oportunidad para construir comunidades más inclusivas e interculturales, aprovechando el potencial de los recién llegados.









